Los demonios de la vÃspera del primer dÃa de la primavera
Veamos que podemos aprender, respecto al marketing, de este cuento tradicional japonés.
«Hace mucho, mucho tiempo, vivÃa un anciano muy pobre. El anciano estaba muy triste porque habÃa perdido a su esposa e hijo.
Un dÃa visitó la tumba de su familia y dijo: «Estoy contento sólo cuando estoy aquÃ. Quiero estar junto a vosotros.» y pasó mucho tiempo ante la tumba. Al regreso vio a una familia que estaba esparciendo sojas por la casa para expulsar a los demonios, «¡Afuera los Demonios! ¡Venga la Fortuna!»
El anciano pensó: «Hoy es vÃspera del primer dÃa de la primavera» y al llegar a casa buscó unas sojas y una máscara de demonio que un dÃa hizo su hijo. El anciano añoró esos dÃas felices y se puso muy triste. Se colocó la máscara en el rostro y dijo: «Yo soy un desahuciado por la fortuna. ¡Que sea lo que sea! ¡Que vengan los demonios! ¡Afuera la fortuna! ¡Que vengan los demonios!» Exclamando al contrario tiró unas sojas.
En ese momento, alguien llamó a la puerta: toc, toc, toc. El anciano salió y se sorprendió mucho al ver a muchos demonios. Uno de ellos le dijo: «Buenas noches. Me echaron de una casa pero oà que tú me invitabas ¿verdad? Quiero calentarme en el fuego porque tengo mucho frÃo.» En eso, todos los demonios repitieron lo mismo en coro: «Queremos calentarnos en el fuego, tenemos mucho frÃo.»


